lunes, 20 de febrero de 2017

Miles de voluntarios anónimos que salvan vidas

Cada vez que hay una catástrofe, una legión de voluntarios se moviliza para trasladarse al país afectado y ofrecer su ayuda a los damnificados. Son la cara visible de la solidaridad. Otros, de manera más silenciosa, colaboran desde su ordenador. Hacen mapas. Mapas que salvan vidas.
Hay poblaciones -las que menos interés comercial despiertan- que no están en los mapas. No estar en los mapas es lo más parecido a decir que no existen. Y si 'no existen', es muy complicado que llegue cualquier tipo de ayuda o servicio a esos lugares. Por eso, miles de voluntarios de todo el mundo se dedican a cartografiar los lugares olvidados del planeta.
A veces, estos voluntarios celebran mapatones (mapa + maratón) en las que pasan horas cartografiando una región concreta. Barcelona ha sido el escenario de este voluntariado cartográfico esta semana, cuando medio centenar de personas se dieron cita el miércoles en la Facultat de Geografia i Història de la Universitat de Barcelona, convocados por Médicos sin Fronteras (MSF).

LA 'WIKIPEDIA DE LOS MAPAS'

El mapatón de Barcelona lo coordinó Missing Maps, una iniciativa de varias oenegés (la Cruz Roja y MSF, entre ellas) para "situar a las personas más vulnerables del mundo en el mapa". Lo hacen de la mano de Openstreetmap, que es algo así como la 'Wikipedia de los mapas': un proyecto colaborativo de licencia abierta, en el que cualquiera puede introducir información cartográfica, para que los demás la consulten.


Para entender la importancia de la cartografía en la labor humanitaria puede verse un vídeo que resume en medio minuto los días posteriores al terremoto de Haití del 2010, en el que murieron 316.000 personas. El vídeo muestra el mapa del país antes del seísmo -con unas pocas carreteras marcadas- y cómo, tras la tragedia, surgen multitud de caminos y puntos verdes (los campamentos). Voluntarios de todo el mundo trabajaron contrarreloj para que los equipos de emergencia en Haití tuvieran información detallada del terreno.
Casos de emergencia como el de Haití son una prioridad a la hora de elegir qué lugar 'mapear'. Luego están las zonas donde las oenegés tienen algún proyecto. "Hay muchas zonas sin cartografiar, siempre es pertinente hacerlo, pero ha de haber una necesidad operacional", dice Juan José Arévalo, responsable de MSF. En el mapatón de Barcelona, se eligió una zona donde está MSF España: la región de Mongo, en Sierra Leona.
El trabajo del voluntario consiste básicamente en fotointerpretación: abrir una imagen por satélite (de empresas como Microsoft o DigitalGlobe) en el ordenador y marcar lo que se ve (un puente, una casa...). No hace falta ser profesional, los aficionados son bienvenidos, pero deben tener buen ojo para distinguir, por ejemplo, si la línea marrón que se abre entre las copas de los árboles es o no es un camino.
El objetivo es celebrar varios mapatones al año. "Hay que dejar espacio para las emergencias, pero me gustaría hacer al menos tres en España", explica Arévalo. El próximo ya está programado para finales de marzo en Valencia.

TAREAS ABIERTAS TODO EL AÑO

Jaume Figueras es voluntario de Openstreetmap desde sus inicios. Para cartografiar lugares olvidados no hace falta esperar a un mapatón, explica. Se puede hacer todo el año "desde casa", afirma. Solo hay que registrarse en la web del equipo humanitario de Openstreetmap y ver las tareas abiertas. Identificar edificios en Zambia para una campaña contra la malaria o cartografiar el distrito del Serengueti en Tanzania para ayudar en la lucha contra la mutilación genital de las niñas son algunas propuestas. Hay tutoriales para novatos.
"Los mapatones sirven para captar voluntarios y darte a conocer", explica Figueras, que remarca que muchas personas que acuden a estas convocatorias son principiantes, y unos validadores revisan después todo el trabajo. Daniel Doria, estudiante de tercero de Geografía, se estrenó en el mapatón de Barcelona. Para este alumno era una oportunidad de "aplicar lo aprendido en clase", pero también lo hizo "para sentirse útil".
Desde el 2014, los voluntarios de Missing Maps han cartografiado 6,2 millones de edificios y más de 926.000 kilómetros de vías terrestres. Pero el trabajo no ha terminado: mientras haya espacios vacíos en los mapas, habrá personas esperando que les saquen del olvido.


fuente: http://www.elperiodico.com/es/noticias/extra/mapas-lugares-olvidados-missing-maps-5840376 y www.msf.es




viernes, 27 de enero de 2017

Un joven acoge en su casa a su vecina con leucemia para que no pase sola sus últimos días

"Ella es mi abuela adoptada, y yo soy el nieto que nunca tuvo". Así califica Chris su relación con Norma después de que a ella le diagnosticaran leucemia con 89 años y él no dudara en acogerla en su casa.


Chris Salvatore es un estadounidense de 31 años que hace cuatro se mudó a West Hollywood. Allí, tenía como vecina a una adorable anciana, Norma Cook, y pronto ambos mantuvieron muy buena relación.

Desafortunadamente, hace unos meses a Norma le diagnosticaron leucemia y su débil vida corría peligro. Los médicos le dijeron que no podía vivir sola y necesitaba asistencia de una enfermera. Norma no podía costearse ese servicio, por lo que a Chris se le ocurrió una idea.


El joven puso un anuncio en el portal GoFundMe para recaudar dinero y que Norma tuviera una asistenta. El objetivo era lograr 60.000 dólares (unos 56.000 euros), y esta misma semana se ha superado la cifra.

Sin embargo, Chris no quería dejar sola a Norma en su estado, por lo que la acogió en su casa. Ahora ambos tienen una relación de abuela y nieto más que de vecinos. "Ella es mi abuela adoptada y yo soy el nieto que nunca tuvo", dice Chris en GoFundMe.

Fuente Antena 3 TV

jueves, 26 de enero de 2017

Una vez más, otra lección de gratitud



Una perra rescatada deposita, uno a uno, sus 11 cachorros sobre el regazo de su nueva humana.
La anterior familia de Grayce, según parece, no cuidaba bien de ella, por eso la perra, una Pit Bull de dos años, necesitaba un entorno seguro donde tener a sus cachorros. Y ha sido ahí, en su nuevo hogar temporal, donde hace un par de días tuvo a sus 11 cachorrotes, 10 machos y una hembra. Y donde han captado una escena realmente tierna.
Stevoni Doyle lleva más de una década ejerciendo de casa de acogida para incontables canes. Calcula que ha cuidado de más de 100 y desde hace una temporada, explica, se ha especializado en perras que son rescatadas estando preñadas.
Está claro que se le da bien y ha logrado que Grayce, que lleva tres semanas con ella, se sienta más que a gusto.
Stevoni nunca antes había vivido algo así: mientras que otras perras protegen a sus cachorros y buscan incluso aislarse, Grayce ha reaccionado de una manera totalmente distinta. La perra le ha ido colocando en el regazo, uno a uno, todos sus cachorros.





"Me sentí de lo más honrada de que me confiara a sus cachorros (...) aún me abruma su amor", le ha explicado Stevoni a The Dodo.


Tanto Grayce como sus cachorros buscarán un nuevo hogar en Utah cuando los chiquitines ya sean lo suficientemente grandes como para separarse de su madre.

La escena deja clara, una vez más, la crucial labor que desempeñan las casas de acogida en todo el mundo. Gracias a la generosidad de miles de personas otros tantos canes se transforman y vuelven a tener una oportunidad de ser perros felices, alegrando algún hogar.

La gran mayoría de las protectoras (por no decir todas) siempre agradecen encontrar a quien pueda cuidar temporalmente de alguno de sus perros. No tienes más que contactar con las que haya por tu zona si te apetece echar una (gran) pata de esta manera.

fuente: Sr Perro.com
gentileza de Cristy Pisky

martes, 24 de enero de 2017

La Nevera Solidaria

La nevera solidaria de Valencia: la máquina que regala comida que acabaría en la basura


En plenas Fallas de Valencia, un 3 de marzo de 2016, se estrenaba en Valencia la primera nevera solidaria del Cap i Casal. Con esta nevera son ya 12 las que hay alrededor de España, un proyecto esperanzador que pretende acabar con la estigmatización del pobre. La de Valencia se sitúa en las puertas de la residencia universitaria Galileo Galilei, en la avenida de Tarongers, cuya solidaridad ha propiciado que hasta ahora haya donado 4.500 raciones de comida en poco más de 9 meses de funcionamiento. Todo un récord ya que el Colegio ofrece una media de 4.000 menús diarios, lo que, inevitablemente, propicia un excedente de comida de un día para otro. Gracias a este proyecto, se ha consiguiendo que ese excedente diario vaya a parar a la nevera solidaria, ubicada en las puertas de la residencia.


En todo momento ofrecen la seguridad en los alimentos que se encuentran en el interior de la máquina, dispensando ésta solamente alimentos seguros, con un control higiénico-sanitario correcto y sin romper la cadena de frío, quedando vacía al final del día. Por supuesto, todos los alimentos llevan su fecha de caducidad y su correcto envasado y etiquetado, siendo muy común las raciones de pollo frito, gnochi, fideuà o paella, entre otras. 


La idea de acoger la primera nevera solidaria en Valencia ha funcionado muy bien. Tanto que a diario se rellena, normalmente por las mañanas. Todo comenzó en 2015, en concreto en Galdakao (Bizkaia), gracias en parte a Alvaro Saiz, presidente y fundador de la Asociación Humanitaria de Voluntarios de Galdakao (GBGE). Desde entonces, 11 lugares más, repartidos por España, se han unido a esta idea solidaria, siendo Valencia una de ellas, consiguiendo así que que cualquier persona pueda coger estos alimentos que acabarían en la basura.


La nevera solidaria de Valencia nació gracias a la solidaridad de varias empresas y del Colegio Mayor Galileo Galilei de Valencia, quien aporta toda la comida y corre con el gasto del consumo eléctrico de la máquina. Empresas como Prieval o Nutripack, quien esta última aporta a coste 0 las barquetas en las que se envasa la comida; Jofraser, que construyó de forma gratuita la estructura en la que encuentra la nevera; o Delikia, que ha donado para este proyecto la máquina de vending en la que se introducen los alimentos encargándose de su mantenimiento diario, son las partícipes de este proyecto único en Valencia. 

Aunque eso sí, la de Valencia tiene ligeras diferencias respecto a las que se ubican en la calle repartidas por España, que por norma suelen ser proyectos de alguna asociación sin ánimo de lucro. La ubicada en las puertas del Colegio Mayor Galileo Galilei tiene una filosofía cercana a lo que viene siendo una máquina de venta automática, que se conoce de manera común por máquina de “vending”. Todo ello, según relatan, para evitar problemas.

La acción de depositar las raciones de comida que diariamente sobran del comedor de estudiantes, permite que cualquier persona que lo necesite pueda disponer de alimento de forma gratuita. La dispensación mediante maquina tipo vending garantiza la seguridad y trazabilidad de los alimentos, dado que nadie ajeno al Colegio Mayor Galileo Galilei puede dejar alimentos o manipular los que se encuentran dentro de la misma.

A ella se acercan a diario estudiantes cuya situación económica no es la más idóena, personal de limpieza de la calle, trabajadores de la zona universitaria o hasta vecinos cercanos de la zona, mayoritariamente del Cabanyal o la Malva-rosa. La idea, como según se relata desde la dirección del Colegio, es ayudar a personas que puedan tener dificultades económicas pero que, sin llegar a ser pobres, se les ayude dando salida a alimentos que hasta ahora se tiraban a la basura, o se donaban con ciertos problemas al estar ya cocinados, intentando acabar así acabar con la estigmatización, además de ayudar a esas personas que puedan estar en situación de riesgo. Dicho de otra manera: se pretende contribuir a terminar con la contradicción de estar en un planeta en el que el hambre golpea a cerca de mil millones de personas al tiempo que se desperdicia una tercera parte de la producción mundial de alimentos.

Gentileza: Rosa María García Marco

domingo, 22 de enero de 2017

La fuerza de una madre (aunque no sea del género humano)

Una perra desnutrida y con la pata rota recorre tres kilómetros para pedir ayuda a unos veterinarios
La perra dio a luz a 10 cachorros en Almería y, a pesar de estar completamente desnutrida y con la pata rota, anduvo tres kilómetros para que unos veterinarios la pudieran ayudar a salvar a sus hijos y dejarlos en buenas manos.
Un nuevo caso de maltrato animal nos muestra la bondad y fortaleza de los perros. Una perra se encontraba completamente desnutrida y con una pierna rota pero tuvo fuerzas suficientes para solicitar ayuda a un grupo de veterinarios. Llegó hasta la Clínica Veterinaria Turre, en Almería y los veterinarios pudieron comprobar que se le escapaba leche de las tetas por lo que tuvo que haber dado a luz hace pocos minutos.
Parece que la perra supo en ese momento que esas personas podían ayudarla y animó a los veterinarios a seguirla durante más de tres kilómetros a pesar de tener la pierna facturada. Cuando por fin se detuvo los rescatistas no se lo podían creer: les llevó al lugar en el que había dado a luz a 10 cachorritos adorables.
Aún los veterinarios no se han podido explicar cómo una perra desnutrida pudo alimentar a sus diez cachorros y andar tres kilómetros para buscar ayuda. Y es que el amor de una madre mueve montañas.

fuente: www.la sexta.com


miércoles, 11 de enero de 2017

Unos seres abandonan y afortunadamente tambien existe Michael y otr@s como él

Aunque hay que trabajar para que hayan much@s más Michael Baines.
Cada día Michael alimenta a decenas de perros abandonados en Tailandia y ya ha esterilizado a cerca de un centenar con su propio dinero, sin apenas ayuda... Un auténtico héroe anónimo.



Gentileza de "Madre Tierra"

fuente; Asociación Animalista Libera

martes, 3 de enero de 2017

El hombre que con su actitud puede salvar al mundo

Educación, Sanidad, Trabajo y Disciplina son los pilares......en las zonas mas pobres de Madagascar , y en todas partes.

gentileza: Griselda Vidiella